VÍCTOR PABLO, DE LA "PERIFERIA"

Víctor Pablo Pérez, referente de la dirección de orquesta en la España democrática. Con él se hicieron internacionales las orquestas de Tenerife y La Coruña. Se le aprecia fuera de España, sobre todo en Alemania, pero él no ha querido hacer su carrera en el extranjero. Desde el pasado año es director artístico y titular de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid. Su obsesión, sacar la música de los teatros para que llegue a toda la ciudadanía, a todos los españoles.

Pregunta.- ¿Pero usted cree, sinceramente, que a los españoles les interesa la música? Ha dado la sensación de que la música era un adorno de la España de la burbuja.

Respuesta.- En el año 82, el PSOE llevó a cabo el Plan Nacional de Auditorios, no el de Orquestas. En aquel páramo orquestal nació la sinfónica de Euskadi, con bastantes medios, y a partir de ahí se dispara en todas las autonomías la idea de tener una orquesta.

P.- Pero primó el ladrillo.

R.- España repite sus historias continuamente. A finales del XIX hubo la fiebre de construir teatros a la italiana. No existió ciudad o pueblo español de cierta relevancia que no tuviera un teatro. Lo hemos repetido con los auditorios. A finales del XX, si no tenías un auditorio, no eras nadie.

P.- Pero José Manuel Garrido elevó, con Solana, la fiebre musical en la democracia.

R.- La fiebre de los auditorios, que se extendió en exceso, y ahora no hay más remedio que darles contenido. Garrido se olvidó del Plan Nacional de Orquestas.

P.- Usted es defensor de las orquestas.

R.- Yo he hecho todo lo posible para que existan orquestas en España; pero ojo, orquestas profesionales. Ser amateur no tiene sentido, y, además, es carísimo.

P.- Asturias, Tenerife y Galicia, un director autonómico.

R.- Periférico. Fue romper el círculo vicioso que se había creado en el país. No había orquestas porque no había músicos y no había músicos porque no había orquestas. Este círculo se rompió con las orquestas autonómicas. Yo fui de los primeros. En Tenerife se empieza un sistema de orquesta profesional.

P.- Y de Tenerife a La Coruña.

R.- Hicimos una orquesta y un coro de jóvenes. Recuerdo la frase del alcalde Paco Vázquez, cuando le dijimos: «Alcalde, vamos a crear Los niños cantores de La Coruña". Y la frase de Paco: «¿Cuántos van a ser?» Unos 50. «Perfecto. Son 100 padres, 400 tíos, incontables sobrinos...»

P.- Luego, también, la orquesta de niños...

R.- Que vamos a poner aquí, en Madrid, en funcionamiento, de 7 a 10 años y de 10 a 14.

P.- Ha nombrado a Vázquez, un político.

R.- Consiguió convertir La Coruña en una ciudad culta.

P.- Garrido, Vázquez... Siempre el papel de personas, más que el de instituciones.

R.- Sin duda, da lo mismo que sean de un partido u otro. La persona es la que hace funcionar las cosas. Si hay personas motivadas por un hecho cultural, va adelante.

P.- Y ahora, la ORCAM.

R.- Con pocos medios y mucha ilusión. Cuando empezamos en Tenerife el presupuesto anual era de 60 millones de pesetas y la orquesta trabajaba nueve meses y tres al paro. Cuando me fui, el presupuesto era de 1.200 millones, y toda una orquesta profesionalizada, con salarios dignos, todo el año. Aquí, en la ORCAM, pues igual. El presupuesto está muy ajustado.

P.- ¿Qué dice la gente de Ignacio González?

R.- Carmen González y Amado Giménez están en ello. Quizá este año haya un pequeño incremento testimonial. Por lo menos no ha habido ya más recortes.

P.- Usted piensa que, tras la crisis, «operado este país de cataratas», va a ser un tiempo nuevo.

R.- Tiene que llegar. Ahora tenemos un cambio generacional a todos los niveles, y convulso, porque hay gente que se resiste a ese cambio, y los jóvenes están empezando a querer entrar en el mundo profesional.

P.- ¿Cómo ve lo suyo?

R.- Estoy feliz con la ORCAM porque está fuera de la burbuja. Es versátil, está en el Teatro de la Zarzuela, en el Auditorio Nacional, va al Escorial y al Real. Con su Coro, que hace sus ciclos. Son contadas las veces que sale del Real, y creo que sería bueno potenciar esas salidas.

P.- Oiga, el Auditorio se ha quedado pequeño.

R.- Está saturado de orquestas de unos y otros. Sería importante tener uno más al menos.

P.- ¿Dónde?

R.- Hubo la oportunidad de un auditorio, que se construyó en El Escorial, un teatro de ópera y bueno. Ese Teatro Auditorio tendría que haber estado en Madrid. Hubiese sido útil todos los días. El Escorial no es Salzburgo. El problema de El Escorial es que le falta Mozart.

> Vea la entrevista con el director.

A primera vista

Nació en Burgos, el 15 de marzo de 1954. ZSe quedó sin padre a los 7 años. Z Estudió el bachillerato en León, en el colegio de la Virgen del Camino. Z Tras hacer el Preu en Palencia, vino a Madrid a estudiar música. Se examinó de solfeo, piano y armonía, y al segundo año hacía dirección de orquesta y composición. Z Siena, Viena y Múnich. Y de Alemania a dirigir la orquesta sinfónica de Asturias, que profesionalizó. Luego, las de Tenerife y Galicia, que internacionalizó. Ahora, la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid, la ORCAM.